Está en: Portada > Revista > Crítica - reseñas > Viaje al estanque de los peces dorados

Viaje al estanque de los peces dorados, de Pedro Luis Cano

Jordi Gol

L

a poesía de Pedro Luis Cano rezuma autenticidad en todos sus versos, como no podía ser de otra manera, ya que este jienense de 49 años afincado en Santa Coloma de Gramenet debe su formación autodidacta más a su perseverancia y a su pasión por la literatura que a cualquier plan de enseñanza institucional. Y eso, obviamente, se traduce en la contundente desnudez de sus versos y en la cercanía con que sentimos a su yo poético.

Su último libro, "Viaje al estanque de los peces dorados" es una antología que reúne toda su obra poética publicada, lo que permite trazar la trayectoria vital de un yo lírico desde sus primeros ensayos poéticos hasta su madurez definitiva. En poco más de cien páginas, el lector encontrará poemas de rotunda denuncia sobre problemas actuales, poesía social reivindicativa y poemas de un profundo lirismo donde el latido del sur invade con su evanescencia cada palabra, cada adjetivo, diluyendo la poesía en una serie de evocaciones por las que pululan personajes de una hondura humana sobrecogedora. Es un sur, como decía Cernuda, "de ligeros paisajes dormidos en el aire", pero también es un sur amargo, del rigor estacional, de la dureza natural del paisaje y, sobre todo, del hambre. Y es el hambre, como experiencia vital extrema, la que marca los mejores poemas del volumen, sobre todo de los poemarios "Viaje al estanque de los peces dorados" y "Los senderos del agua", así como también su consecuencia directa, la emigración.

Es en la experiencia de la emigración donde pedro Luis Cano capta con mayor acierto su propio recuerdo, transformándolo en un tiempo psíquico que convierte en material de sus poemas. Las inevitables despedidas familiares, la dureza del trayecto, la llegada, los recibimientos, el descubrimiento del mar, las interminables noches en las chabolas de los suburbios, con el frío y la lluvia por compañía... todas esas vivencias, todo ese camino hacia el estanque de los peces dorados que da título al libro, se manifiestan con un lirismo descarnado, con una autenticidad despojada de toda retórica para mostrarse en toda su crudeza, en su miseria, a veces en su profunda felicidad. Son pequeñas epifanías de un tiempo pasado que se descubre a sí mismo a través de la palabra poética, un tiempo original, prístino, con su carga de mitos y demonios, como los hombres-cicuta, omnipresentes en el libro, que cubren la atmósfera opresiva de muchos de sus poemas con la pátina gris de la miseria moral franquista.

Apropiándose poéticamente de ese tiempo psíquico, Pedro Luis Cano desciende a su propia memoria y, a través de esta, a la memoria colectiva de toda una generación desarraigada. Pero, más allá, el descenso continúa hasta la memoria telúrica, la memoria ancestral de la materia que despliega todas sus reveladoras evocaciones en "Los senderos del agua". Los mismos títulos de los poemas, brisa, luz, semillas, etc. sugieren fenómenos físicos y objetos cotidianos a través de los cuales el yo lírico comulga con un momento esencial de su pasado.

El libro tiene ecos constantes de Gamoneda y, a través de él, de otros poetas como el Lorca de Poeta en nueva York o de Thomas Bernhard. Sin embargo, Pedro Luis Cano ha digerido bien sus fuentes y su poesía se expresa sin trabas ni lastres. En definitiva, es la de cano una poesía esencial sin ser pobre, auténtica sin ser simple; una poesía que se sumerge en el pasado para rescatarlo, una palabra poética que desciende a las memorias para revelarnos aquello que ya no podemos recordar.



Narrativa | Dossier | Poesa | Crtica - reseas | Reflexin/debate | Entrevistas | Ensayo - arte | Corresponsalas


Revista


Paralelo Sur
Revista de literatura

Número 7 a la venta Paralelo Sur - Revista de literatura - Número 6

Visita el web
de la plataforma

Paralelo Sur - Revista de literatura - Número 4